
INGREDIENTES:
PARA LA CREMA DE VAINILLA:
Yemas: 3
Azúcar: 100 gramos
Fécula de maíz: 1 cucharada sopera
Leche a punto de ebullición: 2 tazas
Esencia de vainilla: 1 cucharadíta (de té)
PARA LA CUBIERTA:
Crema de leche: 300 centímetros cúbicos
Ralladura de piel de limón: 1 cucharada sopera
Claras: 3
Azúcar: 3 cucharadas soperas
PARA ESPOLVOREAR:
Bizcochos vainilla cortados en trozos: 9
Mermelada de membrillo: 6 cucharadas soperas
Nueces picadas: cantidad necesaria
PREPARACIÓN:
CREMA:
Colocar en un bol las yemas con el azúcar y la fécula de maíz. Mezclar rápidamente e incorporar la leche batiendo con un batidor de alambre. Llevar la preparación a fuego medio y cocinarla, revolviendo continuamente, hasta que espese. Retirarla y perfumarla con la esencia de vainilla. Cubrirla con papel film (en contacto) y dejarla enfriar.
CUBIERTA:
Batir a medio punto la crema de leche con la ralladura de limón. Reservar en la heladera. Colocar las claras con el azúcar en un bol y batirlas cocinándolas a baño María o volando sobre la llama de una hornalla, hasta que estén tibias y el azúcar se haya disuelto. Retirarlas y continuar batiendo hasta que estén firmes. Incorporar las claras a la crema mezclando con movimientos envolventes.
ARMADO DE LAS COPAS:
Alternar los bizcochos con la crema de vainilla y la mermelada. Agregar más bizcochos y completar con la cubierta. Llevar el postre a la heladera durante 2 o 3 horas. Servirlo espolvoreado con las nueces picadas.