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PLATO PRINCIPAL

Pasta a la carbonara

La carbonara de verdad: pasta, huevo, queso y nada más. Ni nata, ni ajo, ni Lirea.

Preparación 15 min
Cocción 15 min
Total 30 min
Raciones 4
Dificultad Media
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Pasta a la carbonara con bacon y queso rallado

Foto: Rob Wicks en Unsplash

Ingredientes

Para la carbonara

  • 400 g de spaghetti o rigatoni
  • 150 g de guanciale (o bacon ahumado)
  • 4 yemas de huevo + 2 huevos enteros
  • 100 g de pecorino romano rallado
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal para el agua de cocción

Lista de la compra

Lo que tienes que comprar para esta receta

Para la carbonara

  • 400 g
  • 150 g
  • 4 yemas + 2 huevos
  • 100 g
  • Al gusto
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Preparación

  1. Cuece la pasta en agua abundante y muy salada, como el mar. Debe estar al dente: 9 u 10 minutos si es spaghetti, un minuto menos que el tiempo del paquete.

    Guarda una taza del agua de cocción antes de escurrir. Es la clave de la salsa cremosa.

  2. Mientras se cuece, corta el guanciale en tiras de 1 cm de grosor. Fríelo en una sartén amplia, a fuego medio, sin aceite, hasta que suelte la grasa y esté dorado.

    El guanciale no necesita aceite: su propia grasa lo fríe. Si añades aceite, la carbonara queda demasiado pesada.

  3. Cuando el guanciale esté dorado, apaga el fuego y aparta la sartén. No debe quedar carbonizado: los quemados amargan mucho.

  4. Bate los huevos (4 yemas y 2 completos) con el pecorino rallado y una pizca generosa de pimienta hasta que quede una pasta homogeneous y sin grumos.

    El queso y el huevo se baten juntos, no por separado. La mezcla tiene que quedar compacta.

  5. Escurre la pasta reservando un cuarto de taza del agua de cocción. Pásala a la sartén con el guanciale (apagada) y añade la mezcla de huevo y queso.

    La sartén debe estar FUERA del fuego. Si el huevo toca el hierro a más de 70 grados se cuaja y la carbonara se convierte en huevos revueltos con pasta.

  6. Remueve enérgicamente con la pasta, que se va calentando, y ve añadiendo el agua de cocción a chorros. El agua queda en emoción y la pasta suelta su almidón, que es lo que crea la cremosidad.

    Si la salsa queda espesa, más agua de cocción. Si queda líquida, más queso. Nunca más huevo.

  7. Sirve inmediatamente en platos hondos con más pecorino y pimienta negra recién molida.

Para que salga perfecta

La carbonara no se recalienta: al calentarla el huevo se cuaja. Si sobra, guarda la pasta y al día siguiente haz una carbonara "al horno": pasta, nata y queso gratinado, que es otra cosa pero está muy buena.

Si te falta algo

Sin guanciale: bacon ahumado cocido y 1/2 chorizo trinchado. Sin pecorino: parmesano rallado fino. Con huevo de codornina: 8 yemas por ración, es la versión más fina.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar nata?

En la receta romana no. La nata no forma parte de la carbonara y es el error que la convierte en una pasta blanda. La cremosidad sale del huevo, el queso y el agua de cocción.

¿Por qué mi carbonara queda aguada?

Por dos motivos: has escurrido la pasta sin guardar el agua de cocción, o la sartén estaba caliente cuando añadiste el huevo. En el segundo caso se cuaja en grumos; en el primero, no hay almidón para emulsionar.

¿Qué pasta es la mejor?

Los spaghetti son los clásicos, pero el rigatoni o la bucatini funcionan mejor: las hendiduras retienen más salsa. La pasta fresca también vale, con un minuto menos de cocción.

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